Un sueño

Me desperté aturdido por un mal sueño y cuando lo quise pensar, se escapó. Me pasa a menudo, sueños que, al segundo siguiente de abrir los ojos, se convierten en humo. Zumo de naranja recién exprimido, vuelan las tostadas, la mantequilla se desliza, la leche fría envuelve a los polvos del colacao un día más.... Leer más →

Eclipse de voluntad

Una vez lo tuve todo. La quería. Ella a mí. Todo lo perdí. Mi culpa. Eclipse de voluntad. Fui un necio. Ella se fue de vacaciones. Solo, aislado, se cruzó OTRA en mi camino (¡qué triste es caer en un tópico tan manido!). Me dejé llevar por la situación. Por supuesto, le eché la culpa... Leer más →

Llegaste durante el primer eclipse

Llegaste durante el primer eclipse. Desde ese momento todos te mirábamos. Los pájaros revoloteaban a tu alrededor. Parecía no existir nada más. Rápido, in crescendo, la gente no podía hacer otra cosa, incluida yo.   Pero había alguien más, alguien que siempre había estado allí, aunque ahora nadie pudiera verle. Oculto, saludaba con la sonrisa... Leer más →

¿A quién quieres deslumbrar?

“¿A quién quieres deslumbrar?” Cierro Nubosidad variable y copio la frase en mi cuaderno de caligrafía. Estiro la b apoyando el pilot hacia la derecha, hincho el pecho. Contengo la respiración mientras escribo los signos de interrogación. He retomado la lectura tras mes y medio de sequía intelectual, el hastío de un verano precoz, una... Leer más →

Me dicen que escriba sobre las brujas

Me dicen que escriba sobre las brujas que ardieron en la hoguera. Que hable de cómo devoraron sus carnes las llamas, tiras de piel cayendo chamuscadas sobre una pira de madera, escurriendo sus pecados y lavando su cuerpo; fuego lamiendo huesos y alimentándose de niñas que aún soñaban con ser princesas. Que escriba sobre las... Leer más →

Coincidente soneto

Ante la mucha y grave pestilencia que en el trágico mundo prolifera es lógico que haya quien prefiera achacarlo todo a la Providencia.   Otros a la vulgar inexperiencia la culpa echan de sus mil desmanes. Pero los más, ilusos ganapanes, creen contumaces en la coincidencia.   Pero si hechos, actos ni directrices dependen del... Leer más →

Hombre Ana, qué coincidencia

"¡Hombre Ana, qué coincidencia!"- Se te iluminan los ojos nada más verme y me recuerdas a ese poema ridículamente empalagoso de Darío, el que habla de sonrisas tímidas y mares callados y azules. Serenos. Tranquilos. Realmente no es casualidad que nos hayamos visto, al fin y al cabo, has abierto la pastelería a 31 kilómetros... Leer más →

Coincidencia

No son coincidencia tus manos, ni tus pies, ni tus pasos.   No es coincidencia tu eco, ni tu risa, ni tu espejo.   No fue una coincidencia tu ayer, ni lo es tu hoy ni lo será tu mañana.   Todo, absolutamente todo, lo dejé escrito antes de que llegaras,   en el Libro... Leer más →

Me he aprendido de memoria tus ojos

Me he aprendido de memoria tus ojos, ese marrón oscuro que me nubla las ideas y me aclara la emoción.   Me doy a ti porque crezco, creas seguridad en mis adentros das luz a la oscuridad que me acompaña, me rompes los esquemas a diario desaprendo todos los prejuicios y aprendo de ti en... Leer más →

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