El primer recuerdo que atesoro

El primer recuerdo que atesoro trata de una escena noventera, de un niño de dos años y poco y su madre saliendo de cuentas.   El segundo acto es sostenerte, temeroso y algo fascinado, entre dos padres sonrientes porque yo te llamaba "potato".   Han pasado ya unos cuantos años, de hecho, ampliamos el dúo,... Leer más →

Te he escrito cartas por millones

Te he escrito cartas por millones; tacho, rompo y, frustrado, rehago miles, pero, al final de la noche, cansado, te acabo regalando tres jazmines.   ¿Qué tendrás que te añoro cuando faltas y te detesto cuando estás aquí? ¿Por qué, rodeado de tanta gente, me sorprendo buscando tu perfil?   Quizá compartiéramos tanto tiempo que... Leer más →

Crepitan en la hoguera tres luciérnagas

Crepitan en la hoguera tres luciérnagas, debe oírse como a medio kilómetro. Tiene gracia: se lanzaron impávidas a alimentar las llamas con sus ánimas.   Remuevo las brasas sin mucho ímpetu. Juzgo el sacrificio con gesto ímprobo. ¿Acaso no soy yo igual de efímero? Sobra tiempo de reflexión al náufrago.   Chisporrotea el fuego con... Leer más →

Entran los últimos rayos

Entran los últimos rayos de sol tiñendo de oro y acre el cuarto. Las motas de polvo bailan suspendidas mientras las baña el calor. El ambiente se ha hecho mágico y me impacta: me calmo. Pero hay algo que falla, que no encaja, que no cuadra: soy yo. Mírame a contraluz, que estoy en los... Leer más →

Sigo el camino de farolas amarillas

Sigo el camino de farolas amarillas y vuelvo a casa en un abrigo de hojalata. Me encuentro con un león en un portal consumiendo su presa entre papel de plata.   Saliendo del centro gritan a mis espaldas: son tres malvadas brujas menores de edad. Trataban de comerciar y cambiar monedas por un ratito de... Leer más →

Un saltito, otro, y otro más

Un saltito, otro, y otro más. Me libro de caer al vacío. Mi abuela me mira enternecida. Pobre, no es consciente del peligro.   "De aquí a Josber habrá kilómetros". - "Ya sabes, no vengas si no quieres" - "Pero... es que si me vuelvo a casa, te vas a equivocar de juguete".   Con... Leer más →

Se han posado tres sinsontes en mi alféizar

Se han posado tres sinsontes en mi alféizar, la que parece la madre y dos polluelos. Se han posado tres sinsontes en mi alféizar, pero ninguno de los tres mira al cielo.   Su madre está acicalándolos en calma, ellos, con el corazón a flor de pluma, pues contemplan el abismo que se asoma sospechando... Leer más →

Santa María de Gracia

Me ha despertado una china en la ventana y la sonrisa de Mario contemplándome. Hay dos vecinas que tienden la colada y el rumor sutil del tiempo entre los árboles. Somos una historia de plazas y calles, de pegarnos al no saber qué decir; la historia que vivieron nuestras madres, los sueños que vinieron desde... Leer más →

Blog de WordPress.com.

Subir ↑