Éxtasis inmisericorde

Recuerdo los viajes a Galicia en coche. Mi hermano fingiendo dormir mientras mi madre miraba por la ventana, entretenida por el paisaje de la árida meseta castellana. Papá apretando la boca, conteniendo los resoplidos; cuando ponía el intermitente movía las aletas de la nariz hasta que conseguía situarse en el carril correcto. Yo, me miraba... Leer más →

Miradas que no curan

Niñas con restos de carmín en los labios. Zapatos que chocan con otros, rodillas enclenques y faldas a medio muslo.  Cuellos de camisa mal vueltos, una calada ahogada de un piti robado. El primer desamor, el sabor salado a mar, el primer chupito de tequila con limón. Las primeras noches que se convierten en madrugadas.... Leer más →

Soy la reina de los hipócritas

Soy la reina de los hipócritas. Leo el horóscopo en periódico todos los domingos, doy consejos de psicoanalista barata a mis conocidos, una maestra de lo genérico.  “Se avecinan cambios”, “estás pasando por un momento difícil pero tranquilo que amainará la tormenta”, “nuevos horizontes se abrirán”.  Hay puentes que no me atrevo a cruzar, no... Leer más →

No quiero

¡No quiero! María frunce los labios e hincha los mofletes. Contiene la respiración hasta que se le saltan las lágrimas y cuando va a pegar una bocanada de aire gira la cabeza para que no le meta la cucharada de puré en la boca. Miro el plato de comida resignada. Yo tampoco quiero. Dejo la... Leer más →

¿A quién quieres deslumbrar?

“¿A quién quieres deslumbrar?” Cierro Nubosidad variable y copio la frase en mi cuaderno de caligrafía. Estiro la b apoyando el pilot hacia la derecha, hincho el pecho. Contengo la respiración mientras escribo los signos de interrogación. He retomado la lectura tras mes y medio de sequía intelectual, el hastío de un verano precoz, una... Leer más →

Gotas de lluvia

El repiqueteo de las gotas de lluvia contra el parabrisas. Una manita dibujando corazones en el vaho de la ventanilla. Las uñas perfectamente cortadas. El dedo índice más largo que el anular. Una canción infantil, una piedra en el tercer cuadrante de la rayuela, niñas con el rostro desdibujado y trenzas saltando a la pata... Leer más →

El reloj del abuelo

Después de tanto tiempo estamos todos aquí sentados. El obituario de una familia, ninguno de negro porque ya somos muy modernos para esas cosas y para qué vamos a mostrar respeto por alguien que está muerto. Tiene los ojos llenos de tierra, como si nos fuera a ver. Tampoco diría nada, el abuelo siempre fue... Leer más →

Nada que contar

No hay nada que contar. Me gustaría poder poner bonitos estos versos de mierda, vestirlos y pintarlos, ponerles cara, que salgan de fiesta y se pavoneen; ojalá incluso ponerles nombres y apellidos, escribir para alguien bueno, ser alguien bueno. Hacer de estos versos verano, un rayo de luz entrando por la ventana, motas de polvo... Leer más →

La Gran Guerra

Todo empezó como una lucha intrauterina en el paritorio. Dos cuerpos apenas formados luchando por colocarse boca abajo y ser los primeros en salir de aquel lugar que esas últimas semanas resultaba claustrofóbico. La primera batalla de la Gran Guerra. Bamboleándonos el uno contra el otro, agitando nuestras extremidades torpemente y enlentecidos por el líquido... Leer más →

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