Gritos en el desierto

A veces  llega la soledad en el vacío del hogar, frente a la tele, aterrado por monstruos que  jamás compañía te darán.   Otras, pocas, la soledad se abalanza sobre ti cuando caminas solo junto al mar y, obnubilado, amar deseas desde el imposible crepuscular.   Muchas, en cambio, la soledad hacia a ti avanza... Leer más →

Fuego de hielo

Fuego, fuego que deja ciego. Fuego intenso, denso cual oleaje de lodo. Fuego que abrasa al mirar, ver y observar una dispar presencia. Fuego que hiela la razón hasta rayar en la demencia. Fuego que arrambla con todo y, sin clemencia, te empuja hacia el fugaz absoluto.   Fuego al que me entrego en su... Leer más →

Tarde tardé

Tarde es cantar al amanecer el asturiaspatriaquerida.   Tarde es no mirar y fingir comprender.   Tarde es pedir perdón. Tardar es no pedirlo nunca.   Tarde llegan los que nunca salen, y tardan en irse los que odian.   Tarde llega la libertad para el esclavo.   Tarde es pensar que los molinos no... Leer más →

Hostil y acogedor refugio

Solo en el desierto de este infernal ensueño que rezuma pobreza y riqueza, que rasga almas y cuerpos, que desprecia mentiras y verdades de la misma manera que abre sus brazos al escorial de almas sin equipaje que a sus calles llegan sin descanso.   Respiro sorbos de amargos gases mientras cada paso me acerca... Leer más →

Al viejo paso de cebra

Años ha, clara oscuridad, cada mañana al acercarme al viejo paso de cebra mi destino cruzaba con una mujer de feraz belleza. Silencioso, cobarde, pasaba junto a ella, cabizbajo, deseando que el Acaso nos reservase un encuentro de amor desenfrenado.   Pasaron los meses y ella cambió de rumbo mientras yo caminaba lento, solo, sin... Leer más →

Unos ojos hambrientos

Unos ojos que miran sin ver porque no conocen las preguntas; una mirada audaz en su incipiente juventud, inconsciente de su inteligencia, de estar condenada a la eterna búsqueda de la verdad. Unos ojos hambrientos de estímulos que abran puertas, que inviten a enigmas, famélicos de conocimiento entre tanta mediocridad. Unos ojos vivos entre muchos... Leer más →

Misántropo matizado

“Tristeza de la condición común, y la tragedia de no poder escapar de ella”. Albert Camus. Una vez escuché decir:  “¿Por qué ayudas a ese miserable? Su necesidad nace de su culpa. Si no tiene es porque no quiere, así que tu limosna es condenable, no tiene perdón ni disculpa”.   Por cuestiones como esta... Leer más →

Y abrí los ojos

Al principio, infancia, temí a momias, brujas y vampiros, al monstruo de Frankenstéin, hasta que un día desperté: ¿Por qué miedo a lo que no es real? Después, juventud, me aterraron los volcanes, las arañas y los virus, hasta que una día pensé: ¿Por qué miedo si es natural? Entonces, frenesí, dulce inconsciencia del beber,... Leer más →

Coincidente soneto

Ante la mucha y grave pestilencia que en el trágico mundo prolifera es lógico que haya quien prefiera achacarlo todo a la Providencia.   Otros a la vulgar inexperiencia la culpa echan de sus mil desmanes. Pero los más, ilusos ganapanes, creen contumaces en la coincidencia.   Pero si hechos, actos ni directrices dependen del... Leer más →

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