A vosotros, hermanos

Tú, que me amas y escuchas, consideras, hablas y acompañas, que me mimas y me cuidas. Tú, que me dedicas adjetivos exagerados, inexactos, inmerecidos, desproporcionados, eres mi hermano.   Tú, el otro, que me odias y desprecias, o, simplemente, me ignoras, que no me escuchas. Tú, al que no importo, que me dedicas adjetivos exagerados,... Leer más →

Gritos en el desierto

A veces  llega la soledad en el vacío del hogar, frente a la tele, aterrado por monstruos que  jamás compañía te darán.   Otras, pocas, la soledad se abalanza sobre ti cuando caminas solo junto al mar y, obnubilado, amar deseas desde el imposible crepuscular.   Muchas, en cambio, la soledad hacia a ti avanza... Leer más →

Fuego de hielo

Fuego, fuego que deja ciego. Fuego intenso, denso cual oleaje de lodo. Fuego que abrasa al mirar, ver y observar una dispar presencia. Fuego que hiela la razón hasta rayar en la demencia. Fuego que arrambla con todo y, sin clemencia, te empuja hacia el fugaz absoluto.   Fuego al que me entrego en su... Leer más →

Tarde tardé

Tarde es cantar al amanecer el asturiaspatriaquerida.   Tarde es no mirar y fingir comprender.   Tarde es pedir perdón. Tardar es no pedirlo nunca.   Tarde llegan los que nunca salen, y tardan en irse los que odian.   Tarde llega la libertad para el esclavo.   Tarde es pensar que los molinos no... Leer más →

Hostil y acogedor refugio

Solo en el desierto de este infernal ensueño que rezuma pobreza y riqueza, que rasga almas y cuerpos, que desprecia mentiras y verdades de la misma manera que abre sus brazos al escorial de almas sin equipaje que a sus calles llegan sin descanso.   Respiro sorbos de amargos gases mientras cada paso me acerca... Leer más →

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