Llámame por mi nombre que me sienta querida

Llámame por mi nombre que me sienta querida. Me siento, querida.   No, Marta, no. Por mi nombre. Llámame Angustias, Soledad, Sor-María o Debora-noches. Llámame lo que quieras, pero no me mires con ojos que no son míos. Que me llame la simetría del reflejo cuando me miro, como una nube. Un vacío. Llámame mejor... Leer más →

Blog de WordPress.com.

Subir ↑