Cuando el mundo tenga prisa

Cuando el mundo tenga prisa, tú mejor quiéreme despacio. Cuando apremie el cansancio vuelve a lamer mis heridas.   Cuando mueran las luciérnagas y las calles queden huérfanas, ven a verme como hacías; que te añoro como nunca,   que te siento hasta en la lluvia. Y este hatajo de mentiras que tejimos sin querer... Leer más →

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