Queremos oír música

Queremos oír música,
pero en su lugar,
los chirridos que oímos
nos desgarran el alma.
Hacemos lo posible
para permanecer,
como relojes, monótonos,
impasibles, pero
cuando alguien golpea
nuestro metrónomo,
nos desequilibramos,
y oscilamos,
vacilantes como borrachos.

Nuestro orgullo nos tienta;
queremos hacerlo todo;
pero siempre se resquebraja
nuestra conciencia
en el intento,
cuando no llegamos.
Y en ese momento,
ya no oímos música,
y todos los relojes se paran.

 

@charlesp0096

Foto:  Photo by Meriç Dağlı on Unsplash

 

 

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