Al golpear el canto de la taza

Al golpear el canto de la taza, unas hondas abrieron un boquete en la superficie del té. Me asomé y por un impulso sísmico, se balancearon unos barquitos de vela que agonizaron y se hundieron. Comencé a jugar con el té. Vacié el azucarero dentro y mojé galletas Tosta Rica. Sus barcos se sumergían y... Leer más →

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