Esa noche

Encuentro a María detrás del aparador acurrucada con un cojín y abrazando a su osito Lulú. Ha estado llorando, si no no tendría a Lulú consigo; dice que ya es muy mayor para llevárselo a todas partes. La acaricio el pelo y me siento a su lado. Espero, de la única manera en la que... Leer más →

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