Mi reflejo

Mira, estoy hasta los cojones de no verte nunca cuando llego, de que hayas cogido ya el bus o que haya caído ya el ocaso, de llegar siempre tarde, como el conejo de Alicia temeroso de que me hagas perder la cabeza.

A veces no tengo tiempo ni de pensarte, perdido entre transbordos y trenes infinitos, donde más que buscar colores en el viento me limito a intentar aguantar el hedor en el aire de un John Smith que no se ha duchado en dos semanas.

Ya tarde y cansado me he dado cuenta de que esa tontería del amor sólo existe en los cuentos de hadas; de que me enrollé buscando el sol cuando lo que necesitaba eran unas gafas violetas; de que, ahora que las sombras me inundan, es cuando más claro veo mi reflejo.

 

CC-By-Sa 4.0 Pablo Marcos (https://pixelfed.social/pablomarcos)

Foto: Photo by Diego Duarte Cereceda on Unsplash

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: