Mis mejores maestros

A ella, que sacó de mi boca, calientes de pasión, palabras congeladas por el ridículo.   A él, que creyó en mis versos cuando apenas balbuceaba prosa. La suya fue la primera y más importante aprobación.   En sus ojos, brillantes y expectantes, llenos de lágrimas de orgullo, se refleja mi éxito.   Vuelvo a... Leer más →

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