(Sin título)

Por dios bendito, Plutón… ¿cómo se te ocurrió?

Te dejaste engañar por una niña de once años.

Mira que eres pretencioso, hijo de Saturno y Ops.

 

Perdiste tu condición divina para convertirte en… ¿planeta?

El más triste, frío, insignificante, perdido y oscuro de todos.

Y solo para demostrar tu arrogancia. Por sentirte,… ¿vivo?

 

Pues como planeta ni a la luna haces ya sombra que,

por cierto, nunca se cansa de bailar el agua a la Tierra.

 

Podías haber seguido reinando en la oscuridad, tan ricamente.

Pero quisiste hacerlo desde lo más alto, brillando como una estrella.

Tremendo error, taciturno y tambaleante rey de las sombras.

 

A ver Plutón, si la luna brilla no es por su luz,

sino por ser el espejo del alma humana y de la flor de loto,

que surge de lo más oscuro pero, como el hombre, ama la vida.

 

Guillermo de Vicente

Ilustración: A la luz de luna

Pintura sobre papel de arroz

Original de Guillermo de Vicente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: